…Y colores en el viento descubrir
12 febrero 2010 at 18:04 Deja un comentario
Al fin he ido a ver Avatar. Después de semanas y semanas planeando ir y, por una cosa u otra, posponiéndolo, este domingo pude acercarme a la nueva sala 3D y comprobar de qué iba todo ese revuelo. Y, bueno, me encontré lo que me esperaba. Porque desde que vi el primer tráiler me di cuenta de que lo que Avatar iba a ofrecer era planos bonitos, efectos espectaculares y paisajes exuberantes y extraños. Y eso es de lo que puedes disfrutar en Avatar, a falta de una historia original y absorbente, grandes personajes o diálogos memorables. Bueno, de eso y de Sam Worthington, muchas gracias.
Y es que ese es el mayor fallo de Avatar, que Cameron se centró en crear el mundo de Pandora y sus Na’vi, en ofrecer un diseño hermoso, en presumir de una experiencia visual nunca vista… y se olvidó de algo tan esencial como es el guión. Personalmente, preferiría que el director se hubiese dejado de crear tanto idioma para los Na’vi (aunque luego viene de perlas para utilizarlo en tu discurso cuando te dan un Globo de Oro, oye) y se hubiera molestado en regalarnos una historia con un mínimo de originalidad. Porque, a pesar de prometer algo totalmente nuevo y revolucionario, la verdad es que ya estaba todo visto.
La misma historia y la misma moraleja, ya me la habían contado dos películas que veía cuando era pequeña: Pocahontas y FernGully. Y me tuve que aguantar para no ponerme a cantar Colores en el Viento en medio del cine, porque de verdad, la similitud es apabullante. Estaba segura de que en cualquier momento a un árbol le iba salir una cara y descubriríamos que se trataba de la Abuela Sauce. Escenas enteras de Jake y Naytiri recorriendo Pandora las había visto ya hace años con Zach y Crysta en su lugar.
Y en cuanto a sus espectaculares efectos y al 3D… pues están ahí. Lo siento, debo ser la única en el mundo a la que el CGI no le pareció tan impresionante. Sí, desde luego que la tecnología es muy avanzada, pero le encuentro más alma a las caricaturas de cualquier película de Pixar o Dreamworks que a los Na’vi de Cameron. Y es que tenían algo, cada vez que sonreían y lloraban, que me gritaba lo falsos que eran.
En definitiva, salí de la sala, como me pasó con El Curioso Caso de Benjamin Button, con la sensación de que, a pesar de haber visto una película que estaba bien, no se trataba de nada especial o memorable que quisiera volver a ver.
NOTA: 6
Entrada archivada en:Cine. Etiquetas:3d, avatar, Cine, ferngully, james cameron, na'vi, pandora, pocahontas, sam worthington, sigourney weaver, zoe saldana.



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